miércoles, 14 de enero de 2015 1 comentarios

Nuestra experiencia





Quizás podría decirse que algo así como "El Arte" no existe, y con esto no quiero negar la existencia de Wicca como una religión iniciatica, sino más bien negar la homogeneidad de esta, no hay un practicante que se parezca cien por ciento a otro en cuanto a su sistema de creencias y practicas, incluso (aunque en menor grado) las diferencias salen a la luz en un mismo grupo de trabajo, y es que podría decirse que como muchos lo sospechamos hay tantas formas de practicar el arte como practicantes existen, y esto sucede gracias al hecho de que Wicca no se aprende en los libros, al final estos pueden ser una ventana de inspiración al conocer lo que piensan otros practicantes que se atreven a dar a conocer sus experiencias, pero es justamente eso, son "sus" experiencias, no las nuestras, y Wicca es un camino que se basa en la experiencia personal, y es que la última prueba de la verdad es la experiencia y es a través de esta que logramos expresarnos a nosotros mismos de una manera que consideramos correcta. 

Hablar sobre el Arte como si fuera "uno" es una tarea muy complicada, al final y con el tiempo nos podemos dar cuenta de que siempre hay un tipo de patrón en cuanto a nuestras explicaciones y la forma de acercarnos y abordar ciertas temáticas relacionadas, es por ello que quizás resulte más asertivo hallar en los libros, artículos y blogs nada más que una muestra de lo que ha sido la experiencia de una persona dentro del Arte, y no como muchos creen un libro de reglas que hay que seguir al pie de la letra, porque realmente carecemos de ello, lo que no nos impide en ningún momento a través de nuestras practicas y la filosofía explorar los mundos internos y externos con el fin de fomentar el crecimiento y el desarrollo de las habilidades personales. 

Y pese a que la experiencia, nuestra experiencia es tan importante, es necesario ser conscientes del hecho de que somos seres limitados, nuestra mente aún tiene ciertos limites, limites que con el tiempo vamos traspasando al comprender la creatividad de la divinidad, y el hecho de que el mundo físico, aquel ante el cual somos más sensibles es solo una manifestación de esa divinidad, el mundo de la manifestación es por ejemplo un limite que rompemos al entender el mundo espiritual, los mundos internos, etc... aunque en realidad estos limites en ocasiones son bastante difusos, un acontecimiento como el mar y sus movimientos con la marea puede ser la manifestación de una fuerza espiritual, o quizás, solo sea un simbolo de esta, y ahí recaer nuestro trabajo experiencial. 

Los Dioses nos necesitan tanto como nosotros a ellos, hay una relación de doble vía en el momento en que comenzamos a interpretarla desde el marco de la experiencia, en el Arte cada hombre es un Dios y cada mujer es una Diosa, ese trabajo de interpretación nos permite traer al mundo de la manifestación la realidad de los Dioses, una realidad que había permanecido oculta, y ese es parte de nuestro trabajo, develar ese tipo de realidades, y al tratar de hacer algo como ello incorporamos la experiencia del encuentro en nuestro propio contexto y marco social y psíquico y logramos hacerlo a través de herramientas como las metáforas, las historias, los mitos, herramientas poderosas para acceder a esa realidad, pero además este es un trabajo constante, porque no solo las Deidades han "evolucionado" dentro de las concepciones humanas, Ellas también pueden, y en realidad creo que lo hacen, influir para cambiar nuestra comprensión, debido a que lo Divino esta aún mucho más allá de lo que podríamos llegar a concebir, así que cada experiencia dentro del Arte, de "nuestro arte" nos puede llevar hacia formas que no podemos prever, permitiéndonos entonces usar nuestro crecimiento, nuestros talentos y nuestra sabiduría al máximo. 

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martes, 13 de enero de 2015 2 comentarios

La Diosa también tiene hijos



"Todos provenimos de la Diosa (...)"

Este es el fragmento de una canción neo-pagana que creo muchos conocen, y es justamente este fragmento el que me viene a la cabeza no solo dentro de un circulo mientras se adora el espíritu de la Diosa a través del canto y el baile, sino cuando escucho las dificultades que se les presentan a algunos hombres al acercarse a caminos espirituales centrados en la Diosa, como Wicca, y es que sucede, la irónica idea de que Wicca es un camino exclusivo para mujeres aún persiste, frente a esto creo que es necesario aclarar que si bien es cierto que hay algunas tradiciones que se aseguran de que esto sea así , a través de su reverencia exclusiva a la Diosa y dejando por fuera de sus misterios a los hombres con el fin quizás de explorar solamente los misterios femeninos y de la sangre, la gran mayoría de las tradiciones mantiene uno de los mayores principios de la filosofía del Oficio, se trata del principio de Polaridad.

La polaridad no debería significar para un practicante del Arte un concepto intelectual estático mediante el cual se representa dos polos que son opuestos entre si, el concepto de polaridad es entendido como aquel postulado que permite la comprensión de que existen dos puntas, dos extremos, en donde uno no puede llegar a operar sin el otro, entender que el Dios es un presupuesto de la Diosa y viceversa, ambas figuras son muy importantes dentro de la brujería, entender que solo a través de uno se conocen los misterios del otro, que solo a través de la conciencia de que existe el negro podemos entender que existe el blanco y viceversa, y aún más, entender lo que hay en medio, los "tonos grises", a donde con más frecuencia nos acercaremos para evitar tocar los extremos y desequilibrar.

El asunto con negar que la Diosa también tiene hijos que desean y realmente pueden acceder a sus misterios puede tener su origen en la necesidad de posicionarla en un lugar importante en la espiritualidad, restaurándola, ya que hemos estado durante mucho tiempo bajo el sesgo de las religiones que mantienen una espiritualidad netamente hetero-patriarcal, sin embargo Wicca es realmente una cuestión de equilibrio, y para entender esto una buena táctica es tomar prestada una figura oriental, me refiero al Yin y el Yang, esta figura nos da la sensación de movimiento, porque el equilibrio realmente no dura mucho tiempo, los polos tiran uno de otro, y el Yin-Yang nos permite entender que no se trata de una cuestión de absolutos, de equilibrios absolutos, se trata más bien de aceptación, aceptar que hay una parte "masculina" y una "femenina" dentro de cada uno, hay entonces una parte de una cualidad que es opuesta dentro de nosotros, y es ese reconocimiento el que nos acercara más al punto medio. 

Los hombres que sentimos el llamado de la Diosa reconocemos el otro extremo, el otro polo y trabajamos para sanar nuestra relación con el, trabajamos también para encontrar nuestro papel en la tradición, labrando nuestro propio camino y quizás en ocasiones inspirándonos por los hombres que nos han precedido, con el tiempo y el contacto con más personas es más fácil que la idea de un hombre seguidor de la Diosa se haga menos remota, actualmente hay muchos Sacerdotes y Sumos Sacerdotes que han sentido el llamado y llevan un largo camino ya. 

El desarrollo del Dios es generalmente visto a través de las facetas de niño, joven, amante, rey, y momentos cruciales como su muerte y su paso a ser un Dios del sub-mundo, solo para que renazca de nuevo como un niño a través de la Diosa, que es una figura más presente, más eterna que se mueve a través de ciclos re-generativos de juventud, maternidad, vejez, y es a través de esta constante interacción dinámica que crearon todo, y mantienen la vida en un constante "equilibrio". 

Wicca a través de su principio de polaridad, de equilibrio, permite no solo a las mujeres crecer bajo el misterio de las dos realidades en una, sino que también le da la oportunidad a un hombre, de reconocerse a si mismo no solo como un hijo del Dios, sino además como un hijo de la Diosa, y a través de esto, comprender su real papel como hombre en la sociedad, aportando luz a este mundo. 


jueves, 18 de diciembre de 2014 1 comentarios

Una fiesta de luz




Algunos días atrás luego de haber terminado la tarea de organizar e instalar todas las decoraciones de la época, me disponía a encender las luces navideñas, ya se acercaba la noche, y fue ese acto casi instintivo lo que hizo que recordara que aquello que ahora es tomado simplemente como un adorno, no deja de recordarse, aunque sea de manera inconsciente por la "sociedad moderna" como la presencia de la luz, como un simbolo de la iluminación tanto física como espiritual, la luz de la memoria de aquellos que ya no nos acompañan físicamente, y la luz del Sol que retornara en su festival, diciembre siempre ha tendido a ser un mes de contrastes, una época en donde prima la familia y este sentimiento se mezcla con la alegría de un ambiente festivo, con la sobre-comercialización que las grandes empresas se han encargado de aportar y por supuesto con la nostalgia por aquellos que ya no están con nosotros, pero que aún debemos tener en nuestra memoria. 

Hace unos meses atrás, durante la época de Samhain (Halloween) muchos de nosotros nos dábamos a la tarea de hacer frente a la muerte para conciliar con su oscura realidad, despidiéndonos de todos los frutos de la cosecha para de esta forma entender su misterio, el misterio de la anciana sabia, la Diosa Arpia, el  misterio de que la vida no puede ser entendida sin la muerte, la muerte se convierte entonces en una exaltación de la vida, una re-afirmación de esta, y luego de aquel tiempo otoñal, le damos la bienvenida a una fiesta de luces, en donde ilusa y erróneamente muchos en algún momento hemos esperado  dejar a un lado los misterios de la muerte y el inframundo, pero nuestra memoria hace que esta, la muerte, esté aún más presente, y es que el tiempo de la navidad resulta ser complicado, porque es quizás aquella época del año en donde la huella que ha dejado la muerte en nuestras vidas retorna con más fuerza, como humanos tenemos la capacidad de recordar mediante nuestra memoria, esta se convierte entonces en una condición narrativa de la existencia que nos permite resistir frente al olvido, el olvido del hecho de que tenemos ancestros, de que algunos han partido antes que nosotros, que aún tenemos una conexión con ellos y que si dejamos que el olvido reine no permitiremos que la luz de sus presencias, sus almas cristalizadas en nuestra memoria ilumine nuestros corazones. 

La muerte para una persona suele significar un transito doloroso, acompañado por el duelo y el sentimiento de vacío que ha dejado una persona, este año ha sido especialmente doloroso en este aspecto, se han marchado algunos amigos cercanos y algunas personas que siempre considere como grandes influencias dentro de mi camino espiritual, sin embargo, nuestra tarea ahora es continuar adelante, manteniendo la luz de su memoria encendida y aceptando ahora su nueva realidad, su nacimiento en el mundo espiritual, y es que esta reconciliación con lo acontecido no puede provenir mas que de la celebración de la muerte, porque de esta manera también celebramos la vida, después de todo la Diosa es la cuna pero al mismo tiempo es la tumba, y al final todos terminaremos en sus brazos, para renacer nuevamente.

Navidad es entonces una fiesta de luces, nuestros hogares están iluminados bien sea por las velas tradicionales o por las modernas luces eléctricas recordando la presencia del Sol, la iluminación espiritual y las luces de la memoria de nuestros seres queridos que nunca se han apagado, de nuestros ancestros, una fiesta en la que celebramos la vida, y al hacerlo también celebramos la muerte, porque la muerte en el mundo físico significa el nacimiento en el mundo espiritual, y la muerte en este, se encausara en el nacimiento físico a su debido tiempo, entendemos entonces que ellos regresaran, permitiéndonos esta conciencia dejar a un lado el luto, el Dios y la Diosa se hacen presentes en nuestras vidas, la luz del Sol regresa paulatinamente, dando al mismo tiempo paso a las promesas de nuevas vidas, permitiendo de esta forma que la Rueda se mueva con más velocidad, ya que la luz ha retornado. 


jueves, 20 de noviembre de 2014 0 comentarios

Braucherei "Pow Wow"


El término "Pow Wow" posiblemente resonara en la cabeza de aquellas personas que de una forma u otra han estado relacionadas con el Chamanismo Nativo Americano, asociándolas comúnmente con la reunión de ancianos de una Tribu determinada para decidir sobre el "futuro" de la misma, aunque vale aclarar que en la actualidad el término es comúnmente asociado a cualquier tipo de reunión nativa sin distinción alguna de Tribu, y pese a que este tipo de aproximaciones al termino pueden tomarse como concepciones bastante acertadas, no es a ese tipo de Pow Wow al que nos estaremos refiriendo a lo largo de este texto, el arte al cual nos acercaremos es bastante diferente. 

El Pow Wow (Brauche) es una sistematización mágica(k) que arribó a Pennsylvania (Holandés) con la llegada de los colonos alemanes hace más de cuatrocientos años, y aunque en realidad ellos comenzaron a llegar a términos del siglo XVII la mayor cantidad de ellos no emigraron sino hasta mediados del siglo XVIII, su llegada probablemente fue la causante de que el término "Holandés" - Dutch- de Pennsylvania surgiera como una tergiversación de la palabra de corte alemán "Deutch".

El sistema mágico utilizado dentro del Braucherei (Pow Wow) se presenta como una mezcla ecléctica de la curación por medio de la fe, de ciertas prácticas del chamanismo nativo americano, de la alta magia, de encantamientos de la edad media, de algunas prácticas paganas, de elementos tomados de la Qabalah, el cristianismo y  de cierto tipo de creencias gitanas, y es que este eclecticismo es posible gracias a que uno de los pilares fundamentales del Braucherei es la creencia en un "Ser Superior", una concepción que se ha venido transformando de la idea cristiana original de los practicantes primigenios de este arte hasta quedar en una idea abierta y maleable por lo cual ahora no tiene porque encajar dentro de un sistema religioso determinado, y es que por el contrario todas las religiones podrían encajar en él ya que el objetivo del Braucherei es el mejoramiento de nuestras vidas a través de las formas de arte y la energía, permitiendo de esta manera que el Braucherei se convierte en un sistema personal, totalmente “nuestro”.

Por lo general el trabajo mágico que se lleva a cabo dentro de la práctica del Pow Wow está orientado a la curación de problemas de salud tanto en humanos como en animales, la protección, la buena suerte, el amor y la eliminación de la llamada “Hexerie” o brujería negativa. El sistema de Braucherei no requiere de ningún tipo de iniciación, si nos fijamos en los antiguos practicantes encontraremos a artistas solitarios y naturales, sin embargo hay algunas pautas que siempre hay que tener en cuenta y pese a que no voy a profundizar en ellas, creo que sería conveniente mencionarlas.

En primera instancia el artista debe creer en lo que hace y en la efectividad del sistema, ya que si realmente se cree se pueden lograr cosas maravillosas, pero si por el contrario, no se cree en el sistema, el solo intento sería inútil, en segundo lugar está el tema de la triplicidad de las acciones, es decir que todos los cantos, encantos y métodos deben hacerse en una secuencia de tres, el Braucherei entonces reconoce que la combinación adecuada de un buen manejo energético con un enfoque positivo de la vida en conjunto con las máximas del creer y la triplicidad de las acciones ayudan a lograr resultados maravillosos, grandes avances en la curación y en los demás aspectos de la vida.


viernes, 18 de julio de 2014 0 comentarios

Hacia el problema



En alguna ocasión leyendo al novelista ruso León Tolstói me encontré con una frase que rezaba "Todo el mundo piensa en cambiar al mundo, pero nadie piensa en cambiarse a si mismo", en ese momento estaba tan deacuerdo como ahora con ese pensamiento, sin embargo muchas cosas han cambiado, no en sus palabras, el espíritu de Tolstói sigue intacto, el mío en cambio si se ha transformado, actualmente sigo creyendo que el cambió fundamental que atrae más vida al mundo es el que se realiza desde el interior, pese a esto, ahora, quizás con un panorama algo más amplio pienso que ese cambio a "uno mismo" es consustancial al "cambio en el mundo". 

El llamado que nos hacen los antiguos no esta orientado exclusivamente a la transformación y el conocimiento interior, realmente esto que usualmente se presenta como la espiritualidad no es el "todo" de este concepto, probablemente nuestra mirada también debería estar dirigida al uso que se le da actualmente a la tecnología, a nuestros sistemas económicos, a los sistemas generadores de energía, de alimentación, de salud, etc...

Seria difícil negar que nos encontramos atravesando un momento histórico crítico tanto en el sentido social como ambiental, es por ello que estamos siendo llamados a comenzar a concebir el mundo y a re-pensarlo desde la convicción de que la tierra no es un "algo" estático, que esta es un ser vivo que posee una especie de consciencia y que además hacemos parte de Ella en un primer estado de interconexión, frente a este tema me gustaría alejarme un poco de la esencia de esta entrada para abordar brevemente el asunto de esa conexión conjunta, el reconocimiento de esta visión hace parte de lo que Castaneda denominaría "la segunda atención" y pese a que el reconocimiento de ello es un buen primer paso, es importante entender que esta es otra "trampa", tal como lo podrían demostrar el budismo tibetano denominado Dzogchen y algunas manifestaciones del chamanismo lucido, que Castaneda se encargaría de denominar "los guerreros de la libertad" o los "brujos de la tercera atención", en la enseñanza del Dzogchen se nos habla de la "prajñaparamita", un tipo de perfección de la sabiduría ultima que cual diamante corta con toda ilusión, la red de resonancia y de interconexión no queda entonces limitada por las "realidades" tempo/espaciales de la maya/matrix, se trata entonces de reconocer la verdadera naturaleza de la conciencia y de la realidad de ese misterio ultimo, la red no es entonces el ultimo misterio, y el reconocimiento puro, esencial y directo de la verdadera naturaleza vacua de la materia y de la red nos permitirá alejarnos de quedar atrapados en un layer más de la matrix.



Encontramos entonces que es necesario realizar un cambio en la percepción de cómo funciona el mundo, hemos mantenido por más tiempo del necesario (y del saludable) un ideal mecanicista que solo ha cumplido una función legitimadora de una serie de prácticas insostenibles, al ver el mundo como una red de relaciones dinámicas es más probable que sintamos un llamados a un tipo de política y a un conjunto de acciones que tengan su génesis en la habilidad de sentir junto con todos los seres vivientes de la tierra, y es justamente en este sentimiento que podemos hallar y desde ahí caminar por una dirección que nos lleve a una mejor calidad de vida, a una prosperidad y una abundancia sostenible no solo para unos pocos. 

Necesitamos un cambio fundamental, un cambio que no solo afecte nuestra realidad interior, hoy en día existe una brecha bastante considerable entre la espiritualidad y la naturaleza, a pesar de que muchos hablen de una supuesta conexión con ella, si logramos disminuir cada vez más esta brecha probablemente lograremos vivir cada vez de una forma un poco más equilibrada, saludable y justa de lo que vivimos en la actualidad, es imposible tanto para nosotros como para la tierra la correcta supervivencia si seguimos orientando nuestros sistemas económicos, de agricultura, servicultura y de ciencia para que produzcan una cantidad de beneficios concentrados en un reducido sector de la humanidad y esperar de antemano que este sistema sobreviva. Actualmente la creación de relaciones beneficiosas entre todos los habitantes del mundo es una salida muy llamativa para que los aspectos de una comunidad como la salud y la abundancia aumenten para todos, este pensamiento de un beneficio que va más allá de mi y que comienza con migo para dar a los demás esta fundado en un cambio de los objetivos y aspiraciones que se tienen como cultura y que generalmente encuentran su origen en el Ego, una forma de pensar que basa su concepción de "éxito" en tener más y más cosas y en hacernos entender que estamos separados de todo. 

Permacultura, activismo y el no auto apaciguamiento espiritual 


La permacultura es un concepto con el que afortunadamente me encontré hace aproximadamente 4 años ya, Bill Mollison define esta cultura como "Una filosofía de trabajar con y no en contra de la naturaleza, una filosofía que cultiva una conexión con la tierra y su espíritu a través del diseño de hábitats humanas sostenibles", desde finales de los años 70's esta cultura ó si se prefiere agricultura permanente se ha presentado como una respuesta más que positiva a la crisis social y ambiental, desde que la conocí la he estado integrando en mi práctica espiritual y en mi vida cotidiana, en el jardín de casa y en uno de los huertos que tenemos, al final se ha convertido en una muy buena forma de cerrar la brecha que existía entre la tierra y yo, entendiendo a los elementos en sus relaciones no solo metafóricas y espirituales sino además como verdaderas realidades físicas. 

Pesé a que esta filosofía de lo sustentable en apariencia este alejada de la magia(k) y esta a su vez parezca tan lejana de la realidad social, no es realmente de esta manera, la integración de la práctica de la magia(k) a nuestra responsabilidad como paganos o si se prefiere como seguidores de una espiritualidad basada en la tierra en muchas ocasiones significa llevarla a la acción, pero esto no es sencillo porque requiere no solo la voluntad de hacerlo, sino un cambio en la concepción del acto ritual y su relación con el campo espiritual, dejando a un lado la idea de que estos actos mistericos son algo aparte del mundo entendiendo que al contrario hacen parte sustancial de este, no hay realmente una división entre espíritu y materia, o al menos no lo creo de esta manera, el mundo material resulta ser igualmente espiritual, es inmanente. 



Cuando se plantea algo como esto me he encontrado con el hecho de que probablemente un trabajo de meditación guiada, o un viaje chamanico puede en principio ser percibido como algo con un tinte "más espiritual" que un trabajo activo dirigido hacia las zonas más pobres de la ciudad o con más marginamiento y problemas sociales, el trabajo de trance resulta entonces ser más atractivo, lo sé, este nos hace sentir bien, mientras que quizás pensar en las problemáticas del mundo, la hambruna, las guerras ante las cuales la comunidad internacional calla, la pobreza y demás nos hará sentir incómodos, enojados, desesperados, tristes y en ocasiones hasta culpables, he tenido estos sentimientos y en ocasiones una gran mezcla de todos ellos cuando leo el periódico o reviso paginas como Amnistía internacional y demás, y a pesar de que nuestra práctica de la magia(k) se centra la mayoría del tiempo en la creación de espacios para refugiarnos del mundo, en donde podamos regenerar nuestras energías y aprender algo nuevo, esto no es el "todo" de la espiritualidad, es necesario que dejemos de entender el ritual como una actividad auto apaciguadora, un camino espiritual también se trata de enfrentarnos a retos y grandes alborotos, empujándonos hasta nuestros limites interiorizando el hecho de que la Diosa no es simplemente una madre nutricia o una dama gentil, sino que además es la presencia de la muerte y el renacimiento, de la oscuridad y la luz, del coraje y la compasión, así que alejarnos de su fuerza solo conllevaría una interrupción tanto de su poder a cabalidad como de nuestro crecimiento. 

Mi suma sacerdotisa solía citar un refrán con mucha frecuencia, decía algo como "si no estas enojado (o enfadado) significa que no estás prestando la suficiente atención", una lectura rápida nos haría pensar que deberíamos sentir irritados todo el tiempo, pero no es así, realmente significa que debemos utilizar nuestras herramientas mágicas(k) para encarar la realidad por más abrumadora que pueda ser, podemos ser realmente útiles ahí donde creamos que podemos ayudar, nuestras ideas y herramientas, nuestra conciencia de las energías sutiles que recorren el mundo y nuestros múltiples aliados en otros muchos planos pueden ser de mucha utilidad entendiendo finalmente que el espíritu y la acción son uno mismo y que mientras todos los demás corren del problema nosotros debemos correr hacia el. 

lunes, 16 de junio de 2014 0 comentarios

Una llamada de la Diosa

'The Faerie Queen' por Maria Hadfield Cosway,
1781.
Su llamado no proviene del exterior, de ser así todos lo escucharían, como el llamado que se le hace a un héroe, a diferencia de ello su llamado debe ser escuchado desde adentro, recuerda que "aquello que no encuentres dentro, no podrás hallarlo fuera", su voz nos toma desprevenidos la primer vez, es tan sutil y tan profunda como la quietud de la mañana o el viento que pasa a través de los árboles, Ella nos lleva a una comprensión cada vez más profunda de los ritmos de la naturaleza y la sabiduría de nuestros ancestros, de las mujeres antiguas. 

El llamado místico de la Diosa no suele provenir de la esfera de la mente y la razón, viene de algo más profundo, un santuario interior que esta en una perfecta interconexión con lo exterior, ella es nuestro cuerpo, su aliento esta en nuestra respiración, el agua que fluye por la tierra es nuestra sangre y el fuego de su espíritu esta en cada latido de nuestro corazón, Ella nos nutre y nos anima a explorar cada vez más a fondo nuestro Santuario Interior.

Cuando la escuchamos realmente nuestra vida cambia, "Ella cambia todo lo que toca" y esto es así, Ella nos da una serie de regalos desde nuestro santuario interior que debemos acoplar a nuestra vida cotidiana de una manera inspiradora, nuestra confianza en lo desconocido aumenta, sabemos que Ella esta con nosotros, que caminamos a través de Ella, nuestra sabiduría interior también se vuelve más fuerte, la escuchamos con más frecuencia y claridad, también nuestro acceso a la fuente de la creatividad, la salud y la prosperidad se vuelve más amplio, etc... 

La Diosa nos llama a escuchar nuestra propia sabiduría, nuestra visión, nuestros sentimientos, lo que nuestra alma desea expresar, esto en definitiva esta muy alejado de la idea del sermón de un ministro sobre lo que esta bien o esta mal, sentarse a los pies de un salvador o en un confesionario.

lunes, 9 de junio de 2014 0 comentarios

Caminar entre los mundos


"Los practicantes del oficio se enfrentan a retos diferentes" 

En muchas ocasiones he usado esta frase o alguna parecida en mis conversaciones con amigos, familiares e inclusive con otros practicantes, sin embargo al hacer alusión a las diferencias en cuanto a los retos que enfrentamos no me refiero solo al hecho de que celebramos a un Dios Astado y una Diosa bajo los rayos de la luna llena, aunque claro, esto de por si suele ser un comportamiento atípico para los demás, sin embargo siempre me he querido referir al hecho de que el brujo vive a parte de la conciencia general, en otro mundo, o mejor dicho entre los mundos, esto genera inevitablemente que entienda el mundo, a si mismo y al universo de una manera diferente, y por esto mismo realiza el ejercicio mental de la re-significación del mundo de una manera igualmente distinta.

Es muy probable que muchos de nosotros hayamos crecido en un ambiente desligado de la tierra, y que gracias a este sentimiento de separación la tierra ha sido y continúa siendo envenenada, e inclusive también es probable que este sentimiento de separación se ha transportado a la esencia misma del hombre, apartándolo de lo realmente importante, aquella "Epimeleia" de Séneca, esa reivindicación del cuidado de si mismo, la posesión de si mismo, frente a esto es muy probable que el brujo crea que es necesario repensar la realidad, y que gran parte de la cultura que actualmente domina al mundo debe ser transformada, desechada y sustituida para crear un mundo mejor, sin embargo el brujo es consciente de que elegir o crear otra forma de vida es una obra más que monumental e interminable y de esta situación se desligan una serie de retos, aquellos a los que internamente me refiero cuando afirmo que nosotros nos enfrentamos a retos diferentes.
  • El primero que se me viene a la cabeza en estos momentos es el que se refiere a la responsabilidad y a la necesidad de asumirla, asumir las consecuencias de nuestros actos y de nuestras palabras, es ilógico culpar a los demás por lo que hemos dicho o hecho, la responsabilidad tiene que ver con el hecho de saber que somos en un 100% artifices de nuestras vidas, que no debemos ni podemos refugiarnos en el temor o en la figura de un salvador, si quieres un salvador busca un espejo, ahí lo tienes, es entendible que resulta ser una imposibilidad factica controlar el mundo en general, pero si tenemos la posibilidad de controlar nuestro mundo y transformarlo de a poco al ser cada vez más conscientes de lo que pensamos, decimos y hacemos.
  • Nuestra fe es un tanto diferente, a menudo me gusta utilizar la frase de Rabindranath Tagore para lograr tener una idea de esa palabra, él nos dice que "la fe es el sonido que emite el pájaro cantor antes del amanecer", nuestra fe no se encuentra en los salvadores externos, héroes o mesías, se encuentra dentro de nosotros mismos, y al mismo tiempo fuera de nosotros, tenemos fe en el universo, muchos de nosotros creemos que los antiguos nos ofrecen cosas maravillosas si estamos realmente dispuestos a hacer un verdadero esfuerzo, la rueda gira constantemente y en ocasiones la vida es bastante difícil e inclusive dolorosa pero en ocasiones también es muy alegre, los ciclos continúan en un ritmo perfecto, dejando que el Sol salga nuevamente cada día, como dijo Goethe "En el momento en que uno se compromete definitivamente, la Providencia se mueve también. Todo lo que puedas hacer o soñar que puedes hacer, empiezalo. La audacia tiene genio, poder y magia en ella." Y definitivamente creemos fielmente en que la magia funciona cuando estamos trabajando.
  • Mantenemos un contacto mucho más cercano a la naturaleza, reconocemos que somos parte de Ella, y esta resulta en muchas ocasiones ser aceptada como el cuerpo viviente de la Diosa, y es por ello que todo toma una connotación sagrada, los animales, las plantas, el agua, el suelo, el aire, todo es sagrado, y esto nos lleva inevitablemente a la tarea de vivir de una manera armoniosa con nuestro entorno, reverenciando a la vida constantemente armonizando nuestra vida con los ritmos de la naturaleza, esto conlleva en muchas ocasiones cambiar nuestro estilo de vida para ser menos agresivos con la tierra, oponernos a su maltrato de una forma activa, abrazar el silencio, el dinamismo, la muerte y la no acción del mundo natural. 
  • Buscamos la libertad, más allá de los derechos subjetivos y la libertad material, elegimos pensar por nosotros mismos, tener una mirada critica a todo lo que se nos presenta a través de la disciplina, la auto vigilancia y la conciencia, se trata de una independencia y libertad emocional, dejando a un lado aspectos negativos de las relaciones como la dependencia o la sumisión, con esto es bueno recordar aquel viejo refrán que nos dice que "el adepto no posee nada, pero lo puede usar todo". 
  • Nos hacemos cargo de nuestro lado obscuro, necesitamos fuerza para afrontar la vida, día a día, no solo fuera, en el exterior, sino también dentro de nosotros, aceptamos la realidad de nuestros miedos, nuestro enojo, tristeza y dolor asumiendo la responsabilidad de lo que hacemos con ellos. Tenemos la gran tarea de entrar a los reinos más obscuros de nuestras mentes con una gran antorcha para iluminar y sanar nuestro interior, transformándolo todo en inspiración y creatividad evitando de esta forma que la obscuridad nos controle completamente.

  • Vivimos en una realidad que quizás es más amplia, fuera de la limitación y el miedo, más allá de lo físico, de aquello que se puede sentir, ver o escuchar, estamos abiertos y receptivos a todas las energías sutiles y niveles de vibración del universo, aceptamos que la realidad va más allá de aquello que todos creen conocer tan bien, la realidad es más profunda, fluida, inspiradora, incierta y desconocida en muchos aspectos, nuestra mente necesita de un entrenamiento diferente para imaginar este tipo de realidad y luego poder explorarla. 

  • Solemos trabajar con la magia, un trabajo de disciplina, constancia y dedicación muy diferente a la idea general de conseguir todo con muy poco esfuerzo, el dominio de la magia es totalmente contraria a esta idea, las exigencias son profundas y severas, pero el camino tiene recompensas muy satisfactorias al final, reconocemos que tenemos más poder para influir en el cambio de la realidad de lo que la gente en general se da cuenta, pero no es un camino fácil.

  • Nuestra propia transformación ocupa un papel central, la Diosa cambia todo lo que toca y todo lo que toca cambia, aprendemos a adaptarnos al cambio, esa es la realidad de la vida, muchos buscamos ir más allá de los misterios menores y lograr la Gran Obra, esto es en palabras de Eliphas Levi "la creación del hombre por sí mismo, es decir, la conquista plena y completa de sus facultades y su futuro (....)", el arte más difícil de todos es la transformación de nosotros mismos, es un acto que requiere de coraje y valentía para hallar la sabiduría. 


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