Siguenos por E-mail

lunes, 16 de junio de 2014 0 comentarios

Una llamada de la Diosa

'The Faerie Queen' por Maria Hadfield Cosway,
1781.
Su llamado no proviene del exterior, de ser así todos lo escucharían, como el llamado que se le hace a un héroe, a diferencia de ello su llamado debe ser escuchado desde adentro, recuerda que "aquello que no encuentres dentro, no podrás hallarlo fuera", su voz nos toma desprevenidos la primer vez, es tan sutil y tan profunda como la quietud de la mañana o el viento que pasa a través de los árboles, Ella nos lleva a una comprensión cada vez más profunda de los ritmos de la naturaleza y la sabiduría de nuestros ancestros, de las mujeres antiguas. 

El llamado místico de la Diosa no suele provenir de la esfera de la mente y la razón, viene de algo más profundo, un santuario interior que esta en una perfecta interconexión con lo exterior, ella es nuestro cuerpo, su aliento esta en nuestra respiración, el agua que fluye por la tierra es nuestra sangre y el fuego de su espíritu esta en cada latido de nuestro corazón, Ella nos nutre y nos anima a explorar cada vez más a fondo nuestro Santuario Interior.

Cuando la escuchamos realmente nuestra vida cambia, "Ella cambia todo lo que toca" y esto es así, Ella nos da una serie de regalos desde nuestro santuario interior que debemos acoplar a nuestra vida cotidiana de una manera inspiradora, nuestra confianza en lo desconocido aumenta, sabemos que Ella esta con nosotros, que caminamos a través de Ella, nuestra sabiduría interior también se vuelve más fuerte, la escuchamos con más frecuencia y claridad, también nuestro acceso a la fuente de la creatividad, la salud y la prosperidad se vuelve más amplio, etc... 

La Diosa nos llama a escuchar nuestra propia sabiduría, nuestra visión, nuestros sentimientos, lo que nuestra alma desea expresar, esto en definitiva esta muy alejado de la idea del sermón de un ministro sobre lo que esta bien o esta mal, sentarse a los pies de un salvador o en un confesionario.

lunes, 9 de junio de 2014 0 comentarios

Caminar entre los mundos


"Los practicantes del oficio se enfrentan a retos diferentes" 

En muchas ocasiones he usado esta frase o alguna parecida en mis conversaciones con amigos, familiares e inclusive con otros practicantes, sin embargo al hacer alusión a las diferencias en cuanto a los retos que enfrentamos no me refiero solo al hecho de que celebramos a un Dios Astado y una Diosa bajo los rayos de la luna llena, aunque claro, esto de por si suele ser un comportamiento atípico para los demás, sin embargo siempre me he querido referir al hecho de que el brujo vive a parte de la conciencia general, en otro mundo, o mejor dicho entre los mundos, esto genera inevitablemente que entienda el mundo, a si mismo y al universo de una manera diferente, y por esto mismo realiza el ejercicio mental de la re-significación del mundo de una manera igualmente distinta.

Es muy probable que muchos de nosotros hayamos crecido en un ambiente desligado de la tierra, y que gracias a este sentimiento de separación la tierra ha sido y continúa siendo envenenada, e inclusive también es probable que este sentimiento de separación se ha transportado a la esencia misma del hombre, apartándolo de lo realmente importante, aquella "Epimeleia" de Séneca, esa reivindicación del cuidado de si mismo, la posesión de si mismo, frente a esto es muy probable que el brujo crea que es necesario repensar la realidad, y que gran parte de la cultura que actualmente domina al mundo debe ser transformada, desechada y sustituida para crear un mundo mejor, sin embargo el brujo es consciente de que elegir o crear otra forma de vida es una obra más que monumental e interminable y de esta situación se desligan una serie de retos, aquellos a los que internamente me refiero cuando afirmo que nosotros nos enfrentamos a retos diferentes.
  • El primero que se me viene a la cabeza en estos momentos es el que se refiere a la responsabilidad y a la necesidad de asumirla, asumir las consecuencias de nuestros actos y de nuestras palabras, es ilógico culpar a los demás por lo que hemos dicho o hecho, la responsabilidad tiene que ver con el hecho de saber que somos en un 100% artifices de nuestras vidas, que no debemos ni podemos refugiarnos en el temor o en la figura de un salvador, si quieres un salvador busca un espejo, ahí lo tienes, es entendible que resulta ser una imposibilidad factica controlar el mundo en general, pero si tenemos la posibilidad de controlar nuestro mundo y transformarlo de a poco al ser cada vez más conscientes de lo que pensamos, decimos y hacemos.
  • Nuestra fe es un tanto diferente, a menudo me gusta utilizar la frase de Rabindranath Tagore para lograr tener una idea de esa palabra, él nos dice que "la fe es el sonido que emite el pájaro cantor antes del amanecer", nuestra fe no se encuentra en los salvadores externos, héroes o mesías, se encuentra dentro de nosotros mismos, y al mismo tiempo fuera de nosotros, tenemos fe en el universo, muchos de nosotros creemos que los antiguos nos ofrecen cosas maravillosas si estamos realmente dispuestos a hacer un verdadero esfuerzo, la rueda gira constantemente y en ocasiones la vida es bastante difícil e inclusive dolorosa pero en ocasiones también es muy alegre, los ciclos continúan en un ritmo perfecto, dejando que el Sol salga nuevamente cada día, como dijo Goethe "En el momento en que uno se compromete definitivamente, la Providencia se mueve también. Todo lo que puedas hacer o soñar que puedes hacer, empiezalo. La audacia tiene genio, poder y magia en ella." Y definitivamente creemos fielmente en que la magia funciona cuando estamos trabajando.
  • Mantenemos un contacto mucho más cercano a la naturaleza, reconocemos que somos parte de Ella, y esta resulta en muchas ocasiones ser aceptada como el cuerpo viviente de la Diosa, y es por ello que todo toma una connotación sagrada, los animales, las plantas, el agua, el suelo, el aire, todo es sagrado, y esto nos lleva inevitablemente a la tarea de vivir de una manera armoniosa con nuestro entorno, reverenciando a la vida constantemente armonizando nuestra vida con los ritmos de la naturaleza, esto conlleva en muchas ocasiones cambiar nuestro estilo de vida para ser menos agresivos con la tierra, oponernos a su maltrato de una forma activa, abrazar el silencio, el dinamismo, la muerte y la no acción del mundo natural. 
  • Buscamos la libertad, más allá de los derechos subjetivos y la libertad material, elegimos pensar por nosotros mismos, tener una mirada critica a todo lo que se nos presenta a través de la disciplina, la auto vigilancia y la conciencia, se trata de una independencia y libertad emocional, dejando a un lado aspectos negativos de las relaciones como la dependencia o la sumisión, con esto es bueno recordar aquel viejo refrán que nos dice que "el adepto no posee nada, pero lo puede usar todo". 
  • Nos hacemos cargo de nuestro lado obscuro, necesitamos fuerza para afrontar la vida, día a día, no solo fuera, en el exterior, sino también dentro de nosotros, aceptamos la realidad de nuestros miedos, nuestro enojo, tristeza y dolor asumiendo la responsabilidad de lo que hacemos con ellos. Tenemos la gran tarea de entrar a los reinos más obscuros de nuestras mentes con una gran antorcha para iluminar y sanar nuestro interior, transformándolo todo en inspiración y creatividad evitando de esta forma que la obscuridad nos controle completamente.

  • Vivimos en una realidad que quizás es más amplia, fuera de la limitación y el miedo, más allá de lo físico, de aquello que se puede sentir, ver o escuchar, estamos abiertos y receptivos a todas las energías sutiles y niveles de vibración del universo, aceptamos que la realidad va más allá de aquello que todos creen conocer tan bien, la realidad es más profunda, fluida, inspiradora, incierta y desconocida en muchos aspectos, nuestra mente necesita de un entrenamiento diferente para imaginar este tipo de realidad y luego poder explorarla. 

  • Solemos trabajar con la magia, un trabajo de disciplina, constancia y dedicación muy diferente a la idea general de conseguir todo con muy poco esfuerzo, el dominio de la magia es totalmente contraria a esta idea, las exigencias son profundas y severas, pero el camino tiene recompensas muy satisfactorias al final, reconocemos que tenemos más poder para influir en el cambio de la realidad de lo que la gente en general se da cuenta, pero no es un camino fácil.

  • Nuestra propia transformación ocupa un papel central, la Diosa cambia todo lo que toca y todo lo que toca cambia, aprendemos a adaptarnos al cambio, esa es la realidad de la vida, muchos buscamos ir más allá de los misterios menores y lograr la Gran Obra, esto es en palabras de Eliphas Levi "la creación del hombre por sí mismo, es decir, la conquista plena y completa de sus facultades y su futuro (....)", el arte más difícil de todos es la transformación de nosotros mismos, es un acto que requiere de coraje y valentía para hallar la sabiduría. 


Seguidores

 
;